Un
bloqueo foraminal selectivo, también conocido como
bloqueo de raíz nerviosa o
bloqueo perirradicular, se dirige al área de los
forámenes intervertebrales, que son los espacios por donde los nervios salen de la columna vertebral. En este procedimiento, se inyecta un medicamento alrededor del nervio afectado cuando está comprimido o inflamado, como ocurre en casos de hernia de disco o estenosis foraminal.
¿Cuándo se realiza?
- Radiculopatía: Para el tratamiento del dolor irradiado por compresión nerviosa, como la ciática o el dolor cervical irradiado.
- Hernia de disco: Cuando el disco presiona un nervio, causando dolor que se extiende a las extremidades (brazos o piernas).
- Estenosis foraminal: Estrechamiento de los forámenes intervertebrales que provoca compresión de las raíces nerviosas.
¿Cómo se realiza?
- Preparación: Al igual que en el bloqueo facetario, se aplica anestesia local.
- Guía por imagen: Con el uso de fluoroscopia, el médico localiza el nervio comprimido en el foramen.
- Inyección: Se inyecta una mezcla de anestésico y corticoides alrededor del nervio afectado para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
- Monitoreo: El médico observa la respuesta del paciente y evalúa si el alivio del dolor confirma que el nervio comprimido es la causa del problema.
Beneficios:
- Alivio del dolor: Ayuda a aliviar el dolor irradiado (en piernas o brazos) que proviene de la irritación o compresión de las raíces nerviosas.
- Prueba diagnóstica: Si el dolor disminuye, esto ayuda a confirmar el diagnóstico de compresión nerviosa en esa área específica.
- Menos invasivo que la cirugía: Puede proporcionar alivio sin necesidad de una cirugía mayor.
Riesgos:
- Infección.
- Sangrado.
- Reacciones alérgicas.
- Daño nervioso (poco frecuente).